Museo Nacional Domenico Ridola

El museo está incorporado en el complejo construído por voluntad del arzobispo de Matera Antonio del Ryos Culminarez entre 1668 y 1702 que debía incluír además de las otras estructuras y de la iglesia de Santa Clara, un hospital para curar los enfermos. En 1696 se destinó a la Real Audiencia, puesto que los fondos para el sustento de la iglesia no alcanzaban a cubrir los gastos de ejercicio. En 1707, tras la solicitud de las monjas capuchinas de la orden de Santa Clara, el edificio se dotó de un convento dedicado a esta Santa y así empezaron las obras de ampliación del ex hospital, paralelamente se adornaba la iglesia con valiosos objetos litúrgicos y se colocaban panes de oro sobre los estucos que decoraban su interior. A pesar de la abolición de las órdenes religiosas las monjas siguieron utilizando el convento hasta los primeros años del siglo XX para sus ejercicios espirituales.
Actualmente es la sede del museo que se creó en 1911 y se dedicó al distinguido médico y arqueólogo senador Domenico Ridola que donó al Estado sus valiosas colecciones arqueológicas. Por lo general el material expuesto es de las eras Paleolítica, Neolítica (fue propiamente Ridola quien descubrió aldeas enteras “atrincheradas” que se remontaban a este período) y de la Edad del Hierro y del Bronce. Además hay ricos ajuares fúnebres y objetos de los santuarios y de los antiguos asentamientos emplazados en las colinas en los alrededores de Matera y restos de la antigua civilización de Magna Grecia.
El museo consta de siete salas de exposición, en total 2400 metros cuadrados.