Palazzo Lanfranchi

Exterior

Lo edificó entre 1668 y 1672 Francesco da Copertino, fraile de la Orden de los Capuchinos , como seminario diocesano per voluntad del Arzobispo de Matera Vincenzo Lanfranchi, conforme a las disposiciones del Concilio de Trento, que establecía que toda diócesis debía dotarse de un instituto para la formación del clero.
Se construyó sobre el preexistente convento de los Padres Carmelitas, cuya órden se abolió en 1652. El edificio fue sede del seminario hasta 1864.
Tras pasar a ser propiedad del Estado por decisión del Gobierno de Piamonte después de la declaración de la Unidad de Italia se abandonó la actividad de preparación al sacerdocio y empezó su actividad como sede del Liceo Classico (BUP) y del Convitto Nazionale (Internado). Liceo en el que de 1882 a 1884 enseñó, entre otros, el poeta Giovanni Pascoli.
Actualmente el Palazzo Lanfranchi es la sede del Museo Nacional de Arte Medieval y Moderna y del Centro Carlo Levi, donde se puede admirar una vasta colección de telas del pintor de Turin C. Levi dedicadas a la representación del mundo campesino de Lucania (Basilicata) y también la colección d’Errico compuesta por notables pinturas de los siglos XVII y XVIII de escuela napoletana. El museo, en el primer piso del Palazzo nos ofrece un recorrido de la exposición desglosado en tres secciones: El Arte Sagrado, el Coleccionismo y el Arte Contemporáneo. En cada sector, se van profundizando los temas respectivos mediante un sistema de rotación y alternancia de las obras de arte.
En los pasillos que rodean el claustro, en la planta baja del edificio, el público y los estudiosos pueden consultar el Centro de Documentación  que abarca la Biblioteca especializada, el Catálogo y la Fototeca, locales espaciosos para los servicios de recepción y la librería. Las salas dedicadas a Carlo Levi en donde se encuentra el gran panel “Lucania ‘61”, obra que Levi presentó en Turin durante el centenario de la Unidad de Italia, se usan para eventos culturales y muestras.
La fachada, de piedra nativa, consta de dos órdenes e incorpora con armonia la entrada del seminario en la preexistente iglesia del Carmen. La parte superior está repartida entre nueve arcadas de las que una sola está abierta. El frontispicio está decorado con cinco estatuas en nichos, a la izquierda San Nicolás, al centro, arriba, la Virgen, a la derecha San Felipe Neri, San Jacinto y San Carlo Borromeo.

Interior

La escalera de la entrada principal da a un largo pasillo que acaba en un bellísimo claustro del siglo XVII adornado con un reloj solar de la segunda mitad del siglo XVII y con los bustos de los que generosamente aportaron a la construcción del imponente edificio: el arzobispo Lanfranchi y sus tres hermanos, los obispos Brancaccio y Del Ryos y el duque Marco Malvinni Malvezzi, generoso mecenates, en la entrada lateral que da a la Piazzetta Pascoli.