Iglesia del Purgatorio

Exterior

A pesar de que se acabara en 1747 la Iglesia del Purgatorio luce una portada principal del barroco tardío diseñada por Giuseppe Fantone de Andria. Edificada con los donativos de la “Confraternita delle Sante Anime del Purgatorio”, más el dinero aportado por los ciudadanos de Matera, que ofrecieron también gratuitamente su trabajo, presenta un tema único reiterado, el de la Muerte, muy en boga en esa época, que se consideraba no como el final, sino como el comienzo de una vida superior. La fachada con su línea curva muy original se asemeja a una “mitra pastoral”, típico gorro episcopal, un listel la divide en dos partes y sobre cuatro pilares adosados se apoyan acroteras y volutas fitomorfas. En la parte superior, en la hornacina, Virgen con el Niño, y decoraciones esculpidas que representan ángeles, guirnaldas con flores y frutas y extrañas llamas que rodean almas penitentes, mientras que la parte inferior, más cargada con detalles, muestra en los nichos, a la derecha el Arcángel Miguel y a la izquierda el Arcángel Rafael. La parte más insólita e interesante es la enorme puerta monumental tallada con volutas y, sobre el arquitrabe, dos esqueletos flanquean el alma de un condenado, mientras que la puerta de madera repite obsesivamente el tema de la muerte mostrando en 36 recuadros tibias y calaveras a veces luciendo gorros de reyes y prelados, como para recalcar la igualdad de todos los hombres tras la muerte.

Interior

El interior se distingue de las demás iglesias de la ciudad puesto que es de planta central con una alta cúpula que se apoya en cuatro pilares de columnas aparejadas, dividida en ocho sectores en cuyo interior se representaron los evangelistas Marcos, Lucas, Mateo, Juan y los Padres de la Iglesia Ambrosio, Jerónimo, Augustín y Gregorio Magno a cuyas directrices litúrgicas la Iglesia tenía que atenerse.
Los ocho lienzos, obra de Francesco Oliva de 1765, que adornan el interior representan episodios de la Pasión de Cristo. Hay tre altares, sobre el altar mayor, que contiene las reliquias de San Juan de Matera, San Próspero y San Calixto, pintura del siglo XVIII de Vito Antonio Conversi “San Gayetano que intercede ante la Virgen  por las álmas del Purgatorio”. En la bóveda de horno del ábside, los indefectibles santos protectores de la ciudad, Maria Santissima della Bruna y San Eustaquio. En los altares laterales otros lienzos obra de Conversi: “La muerte de San José, San Nicola da Tolentino, la Virgen y las almas del Purgatorio. Observese el órgano de Castelli, fechado 1755, y el púlpito de madera que se usó hasta la decada de los años 70.