Iglesia de San Domingo

Exterior

Fundado en 1230 por el Beato Nicola da Giovinazzo, discípulo de Santo Domingo, el conjunto abarcaba la iglesia de Santo Domingo y el convento de los Padres Predicadores, estaba ubicado a poca distancia fuera de los muros en la zona de los “Foggiali” (de “fovea” grandes pozos que se usaban para conservar cereales y productos alimenticios copiosos en la zona) y pasó por períodos más o menos brillantes, hasta el año 1809 en el que se abolieron las órdenes religiosas. Pasó a ser cuartel, luego oficina de correos y desde 1927 hasta la fecha es sede de la Gobernación Civil. Por dos años vivió allí Giovanni Pascoli cuando era profesor del Instituto de Segunda Enseñanza.
La portada principal de la Iglesia es de estilo románico de Puglia, se quedó sin la cubierta original de dos aguas en el siglo XVII al reemplazar el techo de cerchas con una bóveda en cañón de sillares de toba.
La parte superior se ha embellecido con arcadas ciegas y pilares adosados y sobre el arquitrabe del portal se apoya una figura de telamon que sostiene un rosetón muy rebuscado que representa la rueda de la vida, tema muy en boga en la Edad Media. En la parte superior del rosetón destaca el arcángel Miguel que derrota al dragón y está flanqueado por dos diáconos esculpidos con vestimentas del siglo XIV como el telamon más abajo. En el centro del rosetón el perro con la antorcha en la boca representa a la órden dominica: el perro guardián del Señor y la antorcha que representa la fe. En la parte interior a lo largo de la circunferencia hay episodios de la vida pastoril.

Interior

El interior de cruz latina con tres naves y crucero se modificó muchísimo en 1744. En este año las paredes se decoraron con estucos y se añadió el “Cappellone del Rosario” con valiosas muestras de la producción artística local de los siglos XVII y XVIII:
Tras cruzar la puerta, a la derecha, sepulcro y retrato de Orazio Persio (1589-1649) ilustre jurisconsulto y escritor de Matera. Enseguida después, la capilla de la familia Persio de Matera, artística y culturalmente muy activa. En la pared lateral  fresco del siglo XVII que representa la visitación, descubierto recientemente. Sobre el altar de piedra caliza policromada, copia de la “Sagrada familia” de Rafael, obra de Domizio Persio.
En el altar siguiente “Piedad” de 1614 del pintor Giovanni Donato Oppido, incorporada en el retablo tallado y dorado con figuras de ángeles típicamente barroco.
Más adelante, en un nicho, Virgen del Rosario, estatua con rica vestimenta del siglo XVIII.
A estas alturas se encuentra la entrada del llamado “Cappellone del Rosario”, construído entre 1577 y 1588. Capilla octagonal con cúpula hemisférica encofrada, dedicada a la Virgen del Rosario que, como recuerda una inscripción en un pilar, en 1630 salvó la ciudad de una epidemia de peste. Muy bonito el tragaluz rodeado por el volar de los ángeles esculpidos, en la parte de arriba, y el arco de entrada de medio punto, decorado con seis relieves de la escuela de Giulio Persio que representan Santo Domingo, San Jacinto, San Pedro Mártir de Verona y un obispo desconocido. Una escena sagrada y, digna de mención, una procesión de encapuchados, puesto que las cofradías religiosas que a veces exigían el anonimato de sus miembros antaño eran numerosas.
Sobre el altar lienzo del siglo XVIII  de la “Virgen del Rosario” de Vito Antonio Conversi, autor también de los pequeños lienzos ovales de los Misterios en las paredes . En las hornacinas, estatuas de toba de Santa Lucía y Santa Agueda del siglo XVII que muestran respectivamente los símbolos de su martirio. Estupenda la pequeña pila de mayólica de 1754, característica de la region de Laterza, empotrada en la pared después de la salida del “cappellone”.
Un poco más adelante, en un nicho, estatua del siglo XIX de madera y tela de Santo Domingo, que muestra en su mano una pequeña maqueta de la iglesia en donde se nota como era antes de las modificaciones, al lado el perro con la antorcha en la boca, símbolo de los dominicos.
En el primer altar de la nave a la izquierda pintura de Vito Antonio Conversi, la “Anunciación” de 1753, en el segundo altar lienzo de Antonio Sarnelli (1751) “Virgen con el Niño entre San Vicente y San Jaime”. Destaca en la hornacina siguiente, la estatua de piedra policromada de la Virgen con el Niño, obra de Stefano da Putignano (1518), muy venerada por el pueblo de Matera como “Virgen de la salud”, probablemente por su aspecto lozano y sereno. En la parte superior, lienzo del siglo XVII de Vito Antonio Conversi, “Santo Domingo”.
En el tercer altar, lienzo del Niño Jesús que bendice, siglo XVIII, de autor desconocido.
En el último altar de la nave se encuentra la estatua de San Pedro Mártir, esculpida por Stefano da Putignano.
En el altar central,  grupo esculpido de cartón piedra de la “Virgen del Rosario” y, en la parte superior, pintura de Giovanni Donato Oppido de 1630, “Milagro de Soriano”.