Via Ridola

Via Ridola forma parte del “eje del siglo XVIII” de la ciudad de Matera, puesto que durante este siglo fue el primer barrio que se construyó en la parte llana de la ciudad, fuera de los Sassi y de la Civita, y por consiguiente el arzobispo Antonio Del Ryos le llamó “Casas Nuevas” (zona a la derecha, yendo hacia Palazzo Lanfranchi). Se edificó por voluntad del arzobispo para el personal del Seminario, que conforme a las disposiciones del Concilio de Trento debía existir en toda diócesis (actual Palazzo Lanfranchi acabado en 1672), junto con una iglesia y un hospital. La calle está flanqueada por notables edificios fechados entre los siglos XVIII y XIX, y ha quedado casi intacta la ordenación urbana.

Calata Ridola

Una callejuela en la que aún queda la pavimentación original característica de “chiancarelle” una piedra dura muy parecida a los grandes cantos rodados pulidos y labrados por los años.
Siguiendo por la via San Francesco da Paola Vecchia, se bordea a la derecha, la sobrepuesta terraza del ex-seminario Lanfranchi  que luego se ensancha a la izquierda en un largo belvedere que se asoma al Sasso Caveoso.