Iglesia de la Virgen del Carmine

Originariamente pertenecía al preexistente convento de la orden Carmelita: una orden que nació hacia mediados del siglo XII merced a un cruzado calabrés que se retiró ermitaño sobre el monte Carmelo. En 1224, el Papa Onofrio III la aprobó como órden mendicante con el nombre de Nuestra Señora del Carmelo o del Carmen. La construcción luego fue abandonada por la comunidad conventual e incorporada en el Seminario que se estaba levantando.
En la fachada tres hornacinas simétricas: en el centro la Virgen del Carmen, a la izquierda San Nicolás, a la derecha San Felipe Neri discípulo de Savonarola, fundador de la Congregación del Oratorio, cuyo método didáctico ya contemplaba muchas intuiciones pedagógicas y psicológicas. Por su caridad y su fervor le llamaron “el apóstol de Roma”. Puerta de madera labrada con las alegorías de la “Justicia”, la “Fortaleza”, la “Templanza” y la “Prudencia”.