Calle Fiorentini

Parece que lleva este nombre por los mercaderes florentinos de tejidos que tenían sus tiendas en esa calle, y corre en el Sasso Barisano a lo largo de un antiguo “Grabiglione”, pequeña hondonada que recogía el agua pluvial y los desagues del barrio, cuyo nombre evoca el tumultuoso fluir del agua y que se canalizó en 1934 para construir la única calle transitable que une los dos Sassi.
La calle está flanqueada por casas solariegas de los siglos XVII y XVIII con su estructura peculiar, es decir, dos edificios de dos pisos con un patio abierto hacia el frente, conforme a la estructura arquitectónica española en boga en esa época.
En la acera de la izquierda (recorriendo la calle hacia piazza V.Veneto) observense dos alojamientos característicos: el Sassi Hotel y La Locanda di San Martino ubicados en distintos niveles, constan de un cuerpo principal que es la casa solariega en donde se colocó la recepción y el hall de entrada y muchas dependencias cercanas que eran las antiguas viviendas de los artesanos que en su mayoría vivían en esta zona en casas hipogeas.