Iglesia de Sant'Agostino

Exterior

El complejo monasterial de Sant’Agostino domina el Sasso Barisano desde una peña y rodeado por un precipicio.
Los monjes de la órden de los Agustinos fundaron en 1592 el convento incorporando la iglesia dedicada a Santa Maria delle Grazie. Los Agustinos elevaron el edificio sobre un hipogeo preexistente dedicado a San Guillermo del siglo XI. En 1734 un terromoto terrible derrumbó todo el complejo que se restauró como sede del Capítulo General de la Orden de los Agustinos. En 1750 la iglesia fue consagrada por Monseñor Antonio Antinori. Tras la abolición del convento por las leyes subversivas, sus locales se usaron como cuartel, luego como cárcel y por último como residencia para ancianos. Actualmente es la sede de la Dirección General para la protección del Patrimonio Arquitectónico y del Medio Ambiente.
El núcleo original del asentamiento agustiniano está ubicado por debajo de la estructura actual, en una serie de locales hipogeos adecuados a la vida conventual; los último restos son una cripta  a la que se entra, pasando por la iglesia, a la izquierda del altar mayor. Se trata de la iglesia hipogea dedicada a San Guglielmo da Vercelli (1085-1142) que vino a cumplir su apostolado en las tierras del sur.
En la pared de la derecha restos de antiguos frescos y de decoraciones más recientes del siglo XVII: se notan una “Virgen con el Niño”, una “Entrega de la Regla de San Augustín” y una “Trinidad” con el Padre y el Hijo coronados y la paloma del Espíritu Santo sobre una esfera dorada.

La fachada es un ejemplo estupendo de arquitectura del barroco tardío. Se divide en dos niveles, está encerrada por pilastras pareadas y coronada por un tímpano mixtilíneo. En la parte de abajo, encima de la puerta, un nicho con la estatua de San Augustín: se ha representado al Santo conforme a la iconografía tradicional, con una barba larga y el rostro descarnado, mitra decorada en la cabeza y capa muy amplia; sostiene la iglesia en la mano izquierda.
Encima de la cornisa, un nicho con la estatua de un Santo Obispo que bendice y, a los lados, las estatuas de San Pablo y San Pedro atribuibles a la familia Persio.
Entre la iglesia y el convento, se eleva el campanario de piedra caliza, es un paralelepído con una ventana en cada lado.

Interior

Iglesia de cruz latina con una sola nave y altares laterales, divididos por pilares con semicolumnas, pilastras y capiteles con hojas de acanto.
Algunos altares son de piedra caliza labrados por artistas nativos, otros de mármol policromado y estuco blanco, obra de maestros napolitanos realizados entre 1748 y 1749.
El primero a la izquierda es un altar de piedra tallado y pintado en estilo barroco tardío.  Encima un lienzo enmarcado por amorcillos, volutas y hojas que representa una crucificción  con Magdalena, San Juan Bautista y la Virgen a los pies de la cruz; abajo una monja agustiniana y Santa Rita.
El segundo altar, a la izquierda, se ha dedicado a la Madonna delle Grazie, sumamente refinada la policromía y el mármol taraceado que reproduce hojas y frutas. Sobre el altar un fresco de 1595 de la Madonna delle Grazie con Bambino bendicente. En el  tercer altar destaca un lienzo que representa San Nicola da Tolentino con el libro y un lirio, San Vito, acompañado por los perros, La Virgen con el Niño, Santa Apolonia y Santa Catalina con las almas del purgatorio. El ábaco tiene un medallón central con una cruz, una corona, un lirio y una palmera. El resto es decoración a temple sobre la pared. Una estatua de madera policromada de Santa Apolonia  con túnica dorada y manto rojo, obra de maestro napolitano. Entre el segundo y el tercer altar hay un púlpito de madera del siglo XVIII compuesto por un confesonario y un baldaquín, con un medallón central.
En el crucero, rematado por una cúpula hemisferica, a la izquierda del altar mayor, la estatua de San Vito de finales del siglo XVII. La estatua de la derecha es de San Augustin que está echando a la herejía que yace a sus pies con figura de mujer, del siglo XVIII.
En el fondo del presbiterio se encuentra la sillería de madera compuesta por 14 asientos, divididos por fajas apilastradas coronadas con conchas y volutas. Frente al coro está el altar mayor de mármol policromado taraceado sobre el que se ha colocado un crucifijo  de madera del siglo XVI.
Detras del altar, un poco más arriba y protegido por una balaustrada de madera tallada, se encuentra el órgano de tubos, de 1770, dorado y pintado, construído por los hermanos Liguori de Montemurro con el coro alto de la misma época.
Los altares de la derecha son de piedra esculpida y pintada y a la par de las telas son de estilo barroco tardío.
En el primer altar lienzo que representa San Francisco de Paula, San Pascual Baylon, San Leonardo y arriba San José y Santa Ana.
Dos ángeles sostienen el cuadro de la Madonna delle Grazie. En el segundo altar pintura de la Santísima Trinidad con Santa Agueda a la izquierda, Santa Lucía entre las nubes, San Hilario de rodillas y San Blas. Domina el tercer altar el lienzo de la Madonna delle Grazie con, en la parte de abajo, San Augustín, Santa Mónica y un Santo Obispo.
A la derecha de la entrada una estupenda pila bautismal de piedra procedente de San Pietro Barisano.
En la contrafachada el escudo de los agustinianos: el Corazón de Jesús traspasado por una flecha y abajo un libro y un cinturón.