Iglesia de San Pietro Barisano

Exterior

La iglesia de San Pietro Barisano es un ejemplo perfecto de la estructura arquitectónica típica de los Sassi: una portada principal construída de toba pero la parte interior está casi toda excavada.
La iglesia se remonta al año 1000 cuando se conocía como San Pietro in Veteribus pero, la fachada que se observa hoy es del año 1755, como nos indica una inscripción, año en la que se readaptó y se reformó.
La portada principal consta de tres portales adintelados, el central es el más grande, dos ventanas ovales y un extraño rosetón cuadrilobulado, que aportan un buen equilibrio al conjunto. El campanario no está adosado al cuerpo de la iglesia y se apoya en una base de roca natural para erguirse con dos niveles separados por una terraza con balaustrada decorada con un friso almohadillado y va estrechándose hasta culminar con una aguja.
La iglesia se acaba de restaurar puesto que tras el desalojo de los Sassi en la década de los años 50 pasó por un largo período de abandono y decadencia y lamentablemente hubo hurtos y actos vandálicos.

Interior

Consta de tres naves separadas por imponentes pilares excavados que sostienen arcos de medio punto, y seis altares también excavados en la torba. El altar mayor es del siglo XVIII de madera dorada.
En la nave a la derecha observese un pequeño hueco cerca del primer altar dedicado a la Sagrada Familia: es un vano que se remonta a las reformas del siglo XV, que en el siglo XVIII se tapó para usarlo como osario y que se descubrió durante la última restauración: tras quitar una cantidad impresionante de huesos se sacaron a la luz los antiguos frescos que quedaron protegidos con este proceso: en la jamba Rostro de la Virgen y, a partir de la derecha, Santa Catalina, San Canione, Santo desconocido, San Augustín, San Eustaquio y San Roque.
Siguiendo por la nave , en el segundo altar relieve policromado “Virgen con el Niño” y lateralmente, en los nichos, figuras de santos.
En la nave de la izquierda observese el segundo altar, el de la Anunciación, grupo esculpido en el que destacan las estatuas de la Virgen y del Arcángel Gabriel.
El tercer altar presenta esculturas y frescos de los siglos XVII-XVIII en los lados. Se llama del Santissimo Crocifisso porque pertenece a la cofradía homónima de Roma en la que se venerava un crucifijo que se salvó milagrosamente del incendio en 1519 de la iglesia romana de San Marcello. El Papa Pio VI , en 1777 estableció que la exposición del cucifijo concedía indulgencias, como reza la inscripción cerca de la entrada de la Sacristía. En el mismo lugar la inscripción “SANCTA SANCTORUM” nos recuerda la entrada a la cripta pasando por la sacristía. En la cripta hay dos frescos de santos que se han descubierto recientemente y otro osario, los nichos característicos de las sepulturas “a escurrir”, puesto que se dejaba sentado al difunto para que los líquidos orgánicos de la descomposición escurrieran y drenaran en la piedra caliza porosa.