Cementerio barbárico

Saliendo de la iglesia, a la derecha, unas empinadas escaleras conducen a la necrópolis que se encuentra encima del ex complejo monasterial que se llama “Cimitero Barbárico” que afectó mucho a Carlo Levi. Efectivamente en su libro de denuncia de las pésimas condiciones de vida en Matera en la década de los 40 escribe que “los muertos están por encima de los vivos”.
Se trata de tumbas de la época de los longobardos excavadas en la roca, conforme al tamaño de la persona, pero que hoy parecen pequeñas, puesto que la estatura media humana en esa época era mucho más baja de la actual.
La fosa sepulcral tenía labrado un reborde perimentral llamado “risega” para el encaje de la tapadera.
Para su conservación , la Sovrintendenza alle Antichita (Dirección General de Antiguedades) las tapó con guijarros y cemento, pero manteniendo su forma original.
En este lugar también se hallaron los restos de un asentamiento de la Edad de Bronce con los típicos hoyos de los palos de sostén de las chozas y fragmentos de esqueletos de los habitantes.